Luciana GómezVIEW PROFILE →
Los mercados de predicción arrasan: cómo Polymarket y Kalshi convierten el futuro en un activo
Apostar sobre el resultado de unas elecciones, un partido o el precio del bitcoin se ha convertido en un negocio de decenas de miles de millones. Los mercados de predicción, muchos construidos sobre blockchain, alcanzaron los 44.800 millones de dólares mensuales en junio de 2026. Anatomía de un fenó
Imagine poder comprar y vender contratos que valen un dólar si acierta quién ganará unas elecciones, un partido de fútbol o si el bitcoin superará cierto precio, y nada si falla. Esto, que hasta hace poco era un nicho marginal, se ha transformado en uno de los fenómenos financieros más explosivos del momento. Los llamados mercados de predicción, muchos de ellos construidos sobre tecnología blockchain, están convirtiendo literalmente el futuro en un activo negociable de enorme valor.
Un volumen que se dispara

Las cifras de crecimiento de este sector resultan sencillamente mareantes. El volumen mensual combinado de negociación de las dos grandes plataformas, Kalshi y Polymarket, pasó de menos de 5.000 millones de dólares en septiembre de 2025 a unos 24.000 millones en abril de 2026. Un salto de esta magnitud en apenas medio año da la medida del apetito voraz que ha despertado esta nueva forma de especulación entre el público.
Pero lo más asombroso llegó poco después, cuando el crecimiento se aceleró de forma vertiginosa. En junio de 2026, el volumen mensual combinado de los mercados de predicción alcanzó los 44.800 millones de dólares. Para poner esa cantidad en perspectiva, supone más del triple de la media mensual manejada por todas las casas de apuestas deportivas legales de Estados Unidos durante todo el año 2025.
La batalla entre Kalshi y Polymarket
El liderazgo de este mercado se dirime en un duelo cada vez más intenso entre dos gigantes. En el mes de marzo, tanto Kalshi como Polymarket procesaron alrededor de 12.000 millones de dólares en volumen cada una, con una ligera ventaja para la primera. Sin embargo, la brecha se ha ido ampliando de forma notable a medida que avanzaba el año y la competición se recrudecía.
Los datos de junio confirmaron el pulso de esta rivalidad. Kalshi procesó la impresionante cifra de 31.500 millones de dólares, lo que supuso un salto del 87,4 por ciento respecto a los 16.800 millones del mes de mayo. Por su parte, Polymarket también firmó su propio récord al alcanzar los 10.800 millones de dólares, demostrando que ambas plataformas crecen a un ritmo frenético dentro de un mercado en plena ebullición.
Este pulso también se libra en el terreno de las valoraciones y las grandes inversiones. Ya en octubre de 2025, el gigante financiero ICE, propietario de la Bolsa de Nueva York, anunció una inversión estratégica de hasta 2.000 millones de dólares en Polymarket. Más recientemente, Kalshi ha sido valorada en 22.000 millones de dólares tras una ronda de financiación, mientras Polymarket levanta capital con una valoración de 15.000 millones.
Deporte, política y criptomonedas
El combustible que alimenta este auge se concentra en tres grandes temáticas que despiertan pasiones. El deporte, la política y las criptomonedas son los asuntos con mayor volumen de negociación en ambas plataformas principales. De hecho, estas tres categorías acaparan nada menos que el 91 por ciento del volumen global en Kalshi y el 90 por ciento en Polymarket, lo que evidencia una concentración muy marcada del interés de los usuarios.
Dentro de ese trío, existen sin embargo diferencias reveladoras entre las dos empresas. El deporte es, con diferencia, el gran motor de Kalshi, representando el 80 por ciento de su facturación total. En cambio, en Polymarket el peso está más repartido, y las apuestas deportivas suponen un 39 por ciento, dejando más espacio a la política y a los eventos relacionados con el mundo cripto y la actualidad.
Esta vinculación con el universo de las criptomonedas no es casual, sino estructural. Muchas de estas plataformas operan sobre blockchain y utilizan monedas estables para liquidar las operaciones, lo que las conecta directamente con el ecosistema cripto. Para muchos inversores digitales, los mercados de predicción se han convertido en una extensión natural de su actividad, combinando la especulación financiera con el análisis de la actualidad.
Regulación y qué significa todo esto
El despegue del sector ha estado íntimamente ligado a un giro en el clima regulatorio, sobre todo en Estados Unidos. En enero de 2026, un nuevo presidente del organismo regulador de los mercados de futuros, la CFTC, retiró unas normas propuestas que restringían los mercados de predicción. Poco después, Polymarket recibió una carta de no acción que reducía notablemente su riesgo de sufrir acciones legales, despejando el camino para su expansión.
Este empuje regulatorio ha animado a nuevos actores a entrar en la competición. Plataformas de inversión muy populares se han sumado a la fiesta, hasta el punto de que la bolsa recién activada por Robinhood llegó a superar a un gigante como Crypto.com en volumen nominal. La entrada de grandes nombres de las finanzas tradicionales confirma que los mercados de predicción han dejado de ser un experimento para convertirse en un negocio muy serio.
En conclusión, los mercados de predicción difuminan cada vez más las fronteras entre la apuesta, la inversión y los mercados de información. Su capacidad para agregar el conocimiento colectivo y ponerle precio a la incertidumbre es fascinante, pero también plantea serios interrogantes sobre la regulación, la manipulación y los riesgos para el pequeño inversor. Sea como fuere, este fenómeno ha llegado con fuerza y promete redefinir nuestra relación con el futuro.






