Luciana GómezVIEW PROFILE →
Ethereum vive su momento institucional en 2026: llegan los ETF con staking y la entrada del gran capital
Los fondos cotizados de Ethereum baten récords de entradas en 2026 y se abren al staking, mientras grandes gestoras apuestan por la red. Una lectura serena del momento institucional de la segunda criptomoneda.
Como alguien que sigue los mercados de criptomonedas desde hace años, procuro no confundir el ruido pasajero con los cambios de fondo. Lo que vive Ethereum en 2026 pertenece, a mi juicio, a la segunda categoría. Más allá del vaivén diario de los precios, se está produciendo una entrada seria del capital institucional en la segunda criptomoneda del mundo. Y es ese giro, más que cualquier cifra puntual, lo que me parece verdaderamente relevante para entender el momento actual.
El dinero institucional entra con fuerza
Las cifras de los fondos cotizados hablan por sí solas. El fondo de Ethereum de BlackRock captó 90,92 millones de dólares el 24 de agosto, alrededor del 78 por ciento de todas las entradas en estos productos, en la sexta jornada consecutiva de flujos netos positivos. En apenas cinco sesiones hasta el 21 de agosto, los ETF de Ethereum sumaron unos 697,2 millones de dólares, la mayor entrada semanal registrada en todo 2026. No es un goteo, sino un flujo sostenido.
La novedad de los ETF con staking
El paso más interesante, sin embargo, es la llegada del staking a estos fondos. Fidelity ha solicitado al regulador estadounidense añadir el staking a su fondo de Ethereum, lo que le permitiría poner a trabajar casi todos sus ETH, valorados en unos 898 millones de dólares, destinando el 85 por ciento de las recompensas al propio fondo. Grayscale, por su parte, ha firmado un acuerdo para que el staking sea la opción por defecto en casi todos sus ETF de Ethereum.
Una red cada vez más bloqueada
Este apetito se refleja también en la propia red. En la actualidad hay unos 42,34 millones de ETH en staking, lo que equivale a cerca del 35 por ciento de todo el suministro existente. A ello se suma la acumulación de grandes tenedores: la empresa BitMine Immersion Technologies anunció el 24 de agosto que poseía más de 5,8 millones de ETH, valorados en torno a 14.300 millones de dólares. Cada vez queda menos ether disponible en el mercado abierto.
Más allá del precio
Lo que más me llama la atención es que el interés va más allá de la especulación. Nombres como J.P. Morgan, BlackRock o Robinhood aparecen vinculados a un uso más amplio de la red, asociado a la tokenización de activos y a la infraestructura financiera. Galaxy, además, se ha aliado con el banco BNY para incorporar el staking a su plataforma de custodia de activos digitales. Ethereum empieza a ser tratado como una pieza de la fontanería financiera, y no solo como un activo volátil.
Mi lectura prudente
Con todo el entusiasmo, mantengo la cautela de siempre. La entrada institucional aporta solidez, pero también concentra el poder en pocas manos y no elimina la volatilidad propia de este mercado. Que grandes fondos apuesten por Ethereum no garantiza que el precio suba, ni que la tecnología cumpla todas sus promesas. Aun así, ver cómo el capital serio y la propia red convergen hacia un uso más maduro me parece una señal de que el sector deja atrás, poco a poco, su etapa más adolescente.






